factor protector del bienestar psicológico frente a situaciones de ansiedad competitiva
(Aguinaga et al., 2021). Por tanto, el modo en que un jugador procesa una equivocación
podría estar relacionado tanto con los recursos psicológicos que posee como con las
características del entorno deportivo en el cual se desarrolla.
La literatura reciente también muestra que los futbolistas no emplean estrategias de
afrontamiento de manera homogénea. En jugadores adolescentes pertenecientes a centros
de formación de élite se han identificado diferentes perfiles de afrontamiento, entre ellos
deportistas con estrategias orientadas principalmente a la tarea y otros con mayor tendencia
a estrategias de desvinculación o evitación. Además, las competencias emocionales y la
satisfacción de necesidades psicológicas parecen contribuir a explicar estas diferencias
individuales (Doron et al., 2024). Estos hallazgos resultan especialmente relevantes para
comprender por qué, ante una equivocación similar, algunos futbolistas consiguen recuperar
rápidamente su estabilidad psicológica mientras que otros pueden experimentar dificultades
para volver a concentrarse en las demandas posteriores del partido.
Uno de los mecanismos cognitivos que puede intervenir después de una equivocación
es el diálogo interno. Los pensamientos que el deportista dirige hacia sí mismo pueden influir
sobre sus emociones, su comportamiento y su ejecución deportiva. El metaanálisis
desarrollado por Hatzigeorgiadis et al. (2011) encontró un efecto positivo de las
intervenciones basadas en diálogo interno sobre el rendimiento deportivo, destacando su
utilidad como estrategia psicológica para orientar la atención y favorecer la ejecución. En el
fútbol, investigaciones más recientes también han analizado cómo diferentes modalidades de
diálogo interno pueden influir en el rendimiento de los jugadores (Horcajo & Mateos, 2024).
La preparación psicológica, por tanto, puede desempeñar un papel relevante en la
capacidad del futbolista para responder a acontecimientos adversos durante la competición.
Intervenciones que integran técnicas como relajación, visualización y diálogo interno han
mostrado resultados favorables sobre componentes específicos del rendimiento en futbolistas
(Thelwell et al., 2006). Estos antecedentes permiten considerar que el manejo del error puede
ser entrenado mediante estrategias que favorezcan la regulación emocional, la recuperación
de la atención y el mantenimiento de la confianza después de una acción negativa.
Sin embargo, una proporción importante de las investigaciones en psicología del fútbol
se ha concentrado en fenómenos como el estrés competitivo, la ansiedad, el afrontamiento
general y el desarrollo de habilidades psicológicas. Aunque estos estudios permiten
comprender los recursos que utilizan los futbolistas frente a las exigencias de la competición,
existe todavía espacio para profundizar específicamente en la experiencia subjetiva del error
determinante y en lo que ocurre psicológicamente durante los momentos inmediatamente
posteriores a este. Conocer cómo el deportista interpreta la equivocación, cuáles son sus
Revista Poliantea
E-ISSN: 2145-3101
Vol 21. Núm. 1 (2026)
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